La Idea Nacional de España durante la Reconquista

Escudo de los Reyes Católicos,  crédito foto: http://www.hoyzalamea.es/

Escudo de los Reyes Católicos,
crédito foto: http://www.hoyzalamea.es/

Para contestar a la pregunta, lo primero cabe delimitar el periodo de la Reconquista que va de la batalla de Covadonga 722 hasta la toma de Granada 1492.

En primer lugar hemos de recordar lo que significa la palabra “nación” lo cual orientará nuestra reflexión acerca de lo que cubre el término “idea nacional”

“Unidad de individuos asentada en un territorio determinado, con etnia, lengua, historia y tradiciones comunes y dotada de conciencia de constituir un cuerpo ético-político diferenciado. Conjunto de los habitantes de un país regido por el mismo gobierno. […] la idea de nación es el motor ideológico de la unificación territorial y de la creación del poder institucionalizado […] Patria tiende a confundirse con nación” LAROUSSE

La pregunta subtiende que hubo una idea nacional por encima de las divisiones políticas y territoriales en reinados de León, Navarra, Castilla, Aragón y Portugal que precedió la conquista de los territorios bajo dominio musulmán e incluso la impulsó.  Esta tesis fue prolongada por el historiador inglés Henry Kamen que comentó que fue precisamente la dialéctica de la unión contra un enemigo común la que fomentó la idea de una nación española.

Sin embargo la pregunta relevante a la que cabe responder es de averiguar ¿en qué medidas los territorios mencionados tenían conciencia de constituir un cuerpo ético-político diferenciado con etnia, lengua, historia y tradiciones comunes?

Como ya lo hemos mencionado la España que conocemos hoy en día si bien existía en la época visigoda de la llegada de los musulmanes “se perdió” en guerras y rivalidades durante siete siglos. El territorio quedó dividido en diferentes reinos: la expresión empleada por García de Cortázar es la de la península de los cinco Reinos y así es cómo tituló uno de los capítulos de la serie que dirige el historiador: Memoria de España. Sostener que se mantuvo la idea nacional de España significa que a pesar de las diferencias territoriales o de gobierno, hubo un factor superior que unificó a los distintos territorios con delimitaciones y gobierno propio. ¿Cuál es pues el factor unificador en torno al cual surgió una identidad de nación española?

Examinaremos varias hipótesis de criterios indicados en la definición del Larousse: en primer lugar el criterio lingüístico, luego el criterio étnico, en tercer lugar el criterio territorial y por fin el criterio religioso.

  • El criterio lingüístico

Sabemos que cada reino hablaba su dialecto propio.

La descomposición del latín dio lugar a las siguientes lenguas: el castellano, el navarro-aragonés, el galaico-portugués, el leonés, el asturiano (“bable”), el catalán y después de la llegada de los árabes el mozárabe. El castellano nació en una franja montañosa inculta, mal romanizada y con raíces prerrománicas. De estas lenguas sólo el catalán, el castellano, el gallego hay llegado hasta nosotros”.

Memoria de España, la Península de los cinco reinos.

Por lo cual la lengua no puede ser un factor unificador en un principio. Sin embargo se sabe que tanto Alfonso X como Jaime I utilizaron la lengua vulgar en vez del latín legado por los romanos en sus textos. Según Jaime Jesús Láinz I el Conquistador no utilizó tanto el catalán a pesar de que fuera su lengua materna. Por lo tanto la lengua puede ser considerada como uno de los factores, sobre todo en cuanto  opone su origen latín a la lengua semítica del territorio muslman.

  • El criterio étnico

Se sabe que en la España bajo dominio cristiano existía un mosaico de populaciones, véase el ensayo España de las tres culturaspor lo cual no puede ser éste el criterio unificador que fomente la idea nacional española. A la llegada de los musulmanes, el concepto de nación había sido asentado por el imperio Romano, y el territorio peninsular vino a ser designado bajo el nombre de “Hispania”. Es posible que los habitantes de dicha península se sintieran unidos por este criterio topográfico. Julio Valdeón Baruque de la Real Academia de Historia ha examinado el concepto de España a lo largo de los siglos XI a XIV en un análisis de un rigor implacable. Con frecuencia el historiador observa que tanto los reyes como los cronistas emplean la expresión “España” o las “Españas” refiriéndose a “un concepto que se proyectaba sobre el pasado visigodo”. García de Cortázar apunta que entre “Hispania” (término latín ) y “España” (termino franco) hay un siglo de diferencia. Es cierto que la oposición entre los árabes y bereberes y los habitantes autóctonos puede resultar bastante asombrosa, pero hay que recordar que la populación autóctona era un mosaico de diferentes “invasiones” o “ocupaciones” previas: íberos, celtas, hebreos, romanos, visigodos etc…la llegada de otra etnia solo era una más que venía a sumarse a las precedentes populaciones.

El historiador J. Valdeón en un  estudio de un rigor implacabe acerca de la evolución del concepto de España en los textos de los crónistas, cita al crónista “Perez López de Ayala [quien utiliza] el término España como referente común de todos los habitantes de la península” (sic). Lo cual hace pensar que el territorio y no sus habitantes están al origen del concepto de “España”.  Esta concepción resulta problemática ya que como lo sabemos nada fue menos instable que el recorte territorial de la “España” de la edad Media. Examinemos pues el criterio territorial y veamos en qué medidas unifica la idea nacional española.

  • El criterio territorial

La España Cristiana no estaba en aquellos tiempos ni mucho menos unificada, pues contaba con un variado mosaico de núcleos políticos, desde el Reino de Galicia situado en la zona noroccidental hasta el condado de Barcelona que se hallaba en el Este próximo al mar mediterráneo, pasando por los reinos de León, Castilla, Navarra y Aragón

 recuerda J. Valdeón.

Territorio peninsular en 910 Crédito foto: http://redul.wikispaces.com/

Territorio peninsular en 910
Crédito foto: http://redul.wikispaces.com/

Sabemos que si bien al principio los nobles y los clérigos visigodos se juntaron en torno a la región de Covadonga en Asturias, al poco tiempo las rivalidades surgieron dando lugar a nuevos reinados. Navarra se separó de los territorios carolingios del imperio Franco,  el Reinado de Aragón se extendió por el levante, el reino asturiano extendió sus territorios por León creando el reinado Leonés… y Portugal estaba ubicado en el litoral atlántico occidental. Las rivalidades y diferencias entre los reinos no pueden ser ocultadas ya que en varias ocasiones degeneraron en guerras y los reyes  defendían sus territorios. Las relaciones de estos reinos en un principio unidos sufrió tras las separaciones territoriales separaciones también ideológicas y de rivalidades políticas:

La muerte del castellano Alfonso VII en 1157 rompió la idea de unidad de los reinos cristianos peninsulares frente al islam: León y Castilla volvieron a separarse, Castilla y Aragón se enzarzaron en una lucha por controlar Navarra, y leoneses castellanos y portugueses pelearon entre sí en tierras extremeñas

 sic, García de Cortázar.

 La peninsula ibérica en el siglo XI  Crédito foto http://mcarmenfer.files.wordpress.com/


La península ibérica en el siglo XI
Crédito foto http://mcarmenfer.files.wordpress.com/

Navarra se había declarado independiente del reino de Aragón debido al testamento de Alfonso I que dejaba su reino a las manos de los militares… para seguir combatiendo contra el islam…

Cada uno de estos reyes se autodenominó “Rey de España” lo cual es bastante significativo respecto a las rivalidades. Pero por otra parte también hace resaltar que la idea de la unión territorial existía en las mentes, o de lo contrario proclamarse rey o emperador de toda España no hubiera tenido sentido alguno.

Sancho [el Mayor, Rey de Pamplona ] se titulaba a sí mismo Rey de España [..] se llegó a denominar Imperator Totus Hispanae”.

sic, Jesús Lainz, in La Nación falsificada.

Del mismo modo en el siglo XII

Alfonso VII se autoproclamó nada menos que emperador de toda España pero al menos consiguió que Navarra, Aragón y la Taifa de Zaragoza le rindieran vasallaje”.

sic, García de Cortázar.

Fernando II de Castilla

Fernando II de Castilla

Está situación territorial evolucionó y en 1230 el rey Fernando III de Castilla asumió por herencia la corona de León Asturias y Galicia que vino a añadirse a la de Castilla. J. Valdeón cite a Jaime I, quien declaró:

Fazem vos saber que agoraquandooviemos nuestras vistras con el mucho honrradoRey de Castiella , que tomamos acuerdo amos á dos de quomo se emendasen todas las pendras et todos los danyos que se fazieran de la nuestra tierra á la suya, et de la suya a la nuestra”.

Por esta declaración el rey aragonés declara su unión con el muy honrado rey castellano. En el siglo XV esta unión ideológica se convierte en una unión matrimonial: los dos reinos más poderosos de la península se unieron con la boda de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón a partir de 1469. Tal y como lo apunta el historiador J. Valdeón, a partir de entonces el rey consorte Fernando de Aragón apoyó siempre las decisiones de la Reina Castilla, y una de ellas fue la toma de Granada que duró diez años, hasta 1492 (vease la serie  documental Reinas de España, Isabel la Católica). Sin embargo como lo apunta F. García de Cortázar incluso en la época de los Reyes Católicos, Castilla y Aragón conservaron las diferentes instituciones, monedas y leyes que habían tenido hasta entonces.

Para concluir esta parte cabe mencionar que  la clara división de la península que se impone como una entidad geográfica propia no es tanto un criterio como un objetivo, por lo cual vamos a examinar a continuación  el criterio religioso.

  • El criterio religioso: la religión católica frente “ al infiel”, “ el enemigo islámico”.

Este criterio resulta problemático en la medida en que excluye a los habitantes judíos y moros que ocupaban los territorios. Durante el periodo romano-visigodo la presencia de los judíos habían precedido la conversión al Cristianismo de los romanos y posteriormente de los visigodos: eran pues antiguos habitantes del territorio. A medida que avanzaban las conquistas en territorio musulmán, los musulmanes árabes o los conversos muladíes se añadieron a los territorios cristianos. Por lo cual la populación ocupando el territorio cristiano, no es totalmente cristiana.  “En la crónica de 1344 el término “España” aparece como un referente global para todos los habitantes de la península” ( J. Valdéón). Sin embargo Jaime I de Aragón, citado por J. Valdeón restringe esta denominación a los cátolicos:

Jaime I no tuvo el menor inconveniente en utilizar el término “España” para aludir a un referente común  a todos los núcleos cristianos existentes por aquel entonces en la península”. J. Valdeón. Como lo declaró el Rey Alfonso X el sabio también citado por J. Valdeón “Amigos todos no somos españoles et entráronos los moros la tierra por fuerça”. Además la primera razón que presenta el propio Rey Alfonso X es precisamente “Dios”: pues lo hacemos en primer lugar, por Dios; en segundo, para salvar a España; y en tercero, para que Nos y vos tengamos gran mérito y renombre por haber salvado a España”.

En esta cita se puede apreciar hasta qué punto la dialéctica implícita del rey se asienta entorno a los conceptos de Dios y España, es decir su religión (confundida con Dios) es la que salva a España – por supuesto del enemigo “infiel” tal y como lo llamaria Isabel la Católica.

La religión criterio aparece pues como el denominador común de la identidad nacional española frente a la España musulmana ya que es citado por los reyes Fernando III, Alfonso X, Jaime I y también los cronistas como Reda, el arzobispo de Toledo citado por J. Valdeón. Nuestra hipótesis es confirmada por F. García de Cortázar:

El impulso dado por el papa Inocencio III y el arzobispo de Toledo Rodrigo Jiménez de Rada. Fueron ellos los que abanderaron en todos los rincones de la cristiandad la idea de la unidad frente al “enemigo islámico” Y la mecha prendió dando lugar a una Hispania en guerra permanente contra el islam, guerra teñida de intolerancia y hogueras”.

(Sic, García de Cortázar).

La historia ha demostrado que en las Navas de Tolosa la unión por encima de las diferencias se fomentó en torno a la llamada del Papa en un espíritu de cruzada. Sólo el rey de león no pudo superar dichas diferencias políticas y unirse a los tres reyes presentes. Otro argumento a favor de este criterio aparece en los hechos históricos relacionados con las medidas de los Reyes Católicos posteriores a la toma de Granada. La idea de homogeneización de una España en torno a una religión única fue el proyecto de los Reyes Católicos. Lo demuestra por una parte la toma de Granada impulsada por la determinación a “expulsar al infiel”. Por otra parte, la expulsión de las populaciones no cristianas que se habían negado a convertirse : los judíos en 1492 y luego a los moriscos en 1502 – quienes se distinguían de los mudéjares porque precisamente habían aceptado el bautismo. Por lo tanto fue la religión el criterio que más relevancia tiene como factor unificador de la idea nacional Española.

Conclusión:

Toledo San Juan de los Reyes

Toledo, San Juan de los Reyes construida por los Reyes Católicos. Se aprecian los escudos de Castilla, León y Aragón

La evolución del concepto de España tal y como la habían implantado los romanos parece haber presidido -pese a las diferencias lingüísticas, étnicas, y rivalidades políticas- a la Reconquista de forma fundamental. Concluiremos por estas líneas de J. Valdeón Baruque: “Esta diversidad no impedía que todos pensaran en la posibilidad de una futura unificación de los reinos cristianos de la Península Ibérica”. Sin embargo fue la religión cristiana la que en mayor medida dio el impulso factual: las Navas de Tolosa o incluso las medidas y edictos de expulsión de los reyes católicos acerca de las populaciones no-cristianas son hechos de impulso religioso. Este criterio religioso tiene tal importancia que los reyes que unificaron lo que hoy en día conocemos como España, son conocidos con el sobrenombre de “Reyes católicos”. En su libro Historia de España, Fernando Cortázar titula el capítulo 8 que trata de la boda de  1469 entre los primos segundos Fernando de Aragón y Isabel de Castilla “la boda de España” termino sumamente evocador ya que lo que llama “La boda de España” es precisamente la boda de los Reyes católicos.

Bibliografía

Fernando García de Cortázar: Historia de España

Julio Valdeón Baruque, la Reconquista, el concepto de España: unidad y diversidad.

Jesús Lainz, La Nación falsificada

Henry Kamen, Los Desheredados,  España y al huella del exilio

Documentales

Grandes Batallas: La Reconquista española (de Artehistoria) 

Memoria de España, la Península de los cinco Reinos ( dirigida por Fernándo García de Cortázar)

Reinas de España, Isabel la católica. ( habla Julio Valdeón Baruque de la Real Academia de Historia)

Memoria de España, Islam y Resistencia Crsitiana ( dirigida por Fernándo García de Cortázar)

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