La revolución de octubre 1934 ¿ es el inicio de la guerra civil?

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Thomas Hobbes
crédito foto http://fr.wikipedia.org/wiki/Hobbes

En 1934 hubo varios ataques armados por parte de grupos sublevados. El gobierno respondió con el ejército. ¿Se puede llamar esta “acción y reacción” el inicio de la guerra civil?

Para poder determinar si 1934 marca o no el inicio de la guerra civil primero tenemos que definir lo que es el inicio de una guerra: una guerra supone incompatibilidades entre dos bandos que no consiguen ser resueltas por modo diplomático es decir prescindiendo del uso de la violencia. En una guerra hay un conflicto, una causa, y una lucha armada con consecuencias. Tiene que haber acción y reacción. Una sublevación, una masacre o una revolución,no bastan para iniciar una guerra. Se trata de condiciones que pueden ser necesarias o de sintomas de malestar tangibles pero no son condiciones suficientes: tal y como lo teoriza Hobbes, para que haya guerra tiene que haber ataque y reacción. Para que haya paz explica el filosofo, un bando o individuo no basta: hace falta que los dos deseen la paz. Pero para que haya guerra, un  atacante es suficiente: ataca y el otro se defiende.

Si la revolución marca el inicio de la guerra civil, o bien Octubre es una declaración de guerra, o bien se trata de una batalla seguida por una tregua de dos años. Veamos pues si la revolución de Octubre obedece a esas pautas para determinar si se trata o no de una de las batallas de la guerra civil de 1936-39.

¿Cuál era la situación inicial de crisis? ¿Cuáles eran los asuntos pendientes que provocaron el descontento y la desesperación de la populación?

España conocía una situación de crisis que perduraba desde varios siglos pero que se fue intensificando al final del siglo XIX en particular debido a la pérdida de las últimas colonias : Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Los problemas fueron ocultado por las inversiones francesas y las inversiones trasladadas desde las colonias en la década de los años 20 que fue próspera hasta que la crisis de 29 abrasara la economía mundial.

Recordemos el contexto político instable

Después de la demisión del Rey Alfonso XIII con régimen liberal de restauración un golpe de Estado en 1923 impone la dictadura de Primo de Rivera el cual a su turno abandona el poder. Esto da lugar a la transición y al nacimiento de la II República.

Las elecciones de noviembre 1933 dan lugar a una asamblea de diputados compuesta como sigue ( fuente Máster Fidescu:

DERECHAS
Diputados: 375

CEDA 115

Republicanos radicales 102

Agrarios 36

Monárquicos (Carlistas y Renovación) 35

Conservadores independientes 18

Lliga Catalana 26

Conservadores 18

Nacionalistas 12

Liberaldemócratas 9

Progresistas 3

Nacionalistas de Albiñana 1

IZQUIERDAS

Diputados: 95

PSOE 60

Ezquerra Republicana 18
ORGA 6
Acción Republicana 5
Radicalsocialistas 4
Federales 1
Comunistas 1

Estas elecciones representaron una gran victoria electoral del centro (Lerroux) y la dere­cha (Gil-Robles). Los partidos republicanos de izquierda se desploman. El PSOE conserva su electorado, pero sin unión de izquierdas pierde puestos. Las izquierdas no aceptan el veredicto de las urnas. Azaña y otros republicanos proponen un golpe de estado. La Esquerra de Cataluña (nacionalistas de izquierda) se pone «en pie de guerra». El PSOE decide preparar ya la guerra civil revolucionaria, y comienza a desplazar al sector moderado y demócrata de Besteiro”

(sic, curso master FIDESCU).

¿Había dos bandos antagonistas?

Los había pero no eran un asunto reciente ni el resultado de la divisón de derechas e izquierdas resultante de las elecciones. Para resumir de forma rápida la situación cabe recordar que dos visiones opuestas de la política habían estado opuestas desde la Revolución Francesa entre liberales y conservadores. Sin embargo con el desastre de la situación económica los conservadores y liberales se fueron radicalizando a medida que se fomentaban los totalitarismos en Europa: los de la extrema derecha el nazismo y el fascismo y los de la extrema izquierda como el comunismo heredado de la revolución de Octubre Rusa.

Recordemos los elementos que sucedieron en Octubre de 1934. El siguiente párrafo cuenta el acontecimiento.

¿Hubo agresión y lucha armada?

Sí en Asturias y en Cataluña principalmente sucedieron dos insurrecciones.

Recordamos aquí los hechos sucedidos

Según el documental Memoria de España N°24, la serie de TVE dirigida por Fernando García de Cortázar.

“Los socialistas identifican a los CEDistas con la amenaza fascista que se extiende por Europa.

La insurrección obrera que los socialistas han estado preparando se pone en marcha en la cuenca minera. La víspera el jefe de gobierno había anunciado la entrada en el gabinete de tres ministros de la CEDA”.

( Sic, Memoria de España)

¿Cuáles fueron los principales lugares insurrectos?

  •  Barcelona

Luis Companys nuevo presidente de la Generalitat rompe con el gobierno central y proclama el estado catalán dentro de la república federal española. La insurrección catalana que no cuenta con el apoyo de los anarquistas es aplastada después de diez horas de lucha por el ejército. Se producen 46 muertos. El gobierno suspende temporalmente el estatuto y encarcela a su presidente.

  • Otros lugares insurrectos

La insurrección fracasa en el resto de España incluida la capital, Madrid. Sin embargo la llama revolucionaria sigue encendida en Asturias. El Gobierno de la república declara el estado de guerra y encarga al general Franco la dirección de las operaciones contra los sublevados. Los enfrentamientos duran casi 2 semanas y son de una extrema brutalidad, alcanzan la dimensión de una guerra civil.

  •  Asturias principal escenario de las insurreciones

“Los revolucionarios asturianos asaltan el cuartel de la Guardia Civil, del ejército y de las armas. Después de hacerse con la cuenca minera toman Oviedo. Asturias es el único sitio donde las izquierdas incluidos los anarquistas y los comunistas, se han unido para una sublevación que allí de momento ha triunfado”

( sic, in Memoria de España)

Octubre_1934El historiador Guy Hermet cuenta de la siguiente forma la organización en milicias de los mineros asturianos:

“En la cuenca minera de Oviedo en Asturias, los mineros libertarios participan con sus colegas socialistas, comunistas o para trotskistas a la unión de todas las corrientes obreras. Disciplinados, dotados de explosivos tomadas a los arsenales van a constituir una fuerza de 30 000 a 70 000 hombres según las estimaciones. Esta fuerza ocupa de inmediato la capital de la provincia [Oviedo] además de las ciudades de Gijón, Mieres y Sama de Langreo. La derrota de la sublevación en los demás sitios la pone en una situación que pocas esperanzas deja. Pero esta desesperanza al mismo tiempo crispa la resistencia de los sublevados al mismo tiempo que convence el Gobierno de utilizar contra ellos métodos más duros. Dirigidos por los generales Franco y Goded, los regímenes de la legión extranjera de las unidades indígenas traídas de Marueccos se encargan de la represión debido a la poca confianza que se tiene en las tropas metropolitanas formadas ante todo de conscriptos. Las luchas de gran violencia duran dos semanas”.

(sic, Guy Hermet)

Como lo vemos si seguimos la tesis de Hobbes el incio de una guerra empieza por un ataque que provoca una defensa o bien represión.

Guy HermetVeamos a continuación si hubo o no dicha represión

Guy Hermet sigue así:

“Exasperados por la pugnacidad de sus adversarios los contingentes marroquíes cometen asesinatos y violaciones de los que la prensa no tiene el derecho de hablar. Por otra parte a los mineros les parece natural de pillar las casas y las tiendas de los burgueses perpetrando unos 40 asesinatos incluidos 6 religiosos y un mayor número de guardias civiles o guardias de asalto. Los comunistas son los últimos en resistir hasta que la lucha acabe con una redición a una condición por parte de los mineros: que se marchen las tropas coloniales de la zona de Asturias”.

(sic, Guy Hermet)

Este elemento confirma que la respuesta que se propuso aplastar dicha revuelta fue bastante violenta y si los contingentes por parte de ambos bandos hubieran sido superiores hubiera podido seguir. Sin embargo hubo redición condicional por parte de los Mineros. Guy Hermet sigue así:

“El compromiso no será respetado. Las sanciones a las que somete la populación obrera cobran en los meses que siguen un carácter particularmente tremendo. Además de los 1300 muertos – 300 representantes de la fuerzas del orden, y a los 300 heridos debido a las operaciones militares se añaden en octubre y noviembre de 1934 más de 30 000 detenciones por motivos políticos”.

(sic, Guy Hermet)

El historiador Fernando García de Cortázar confirma estos hechos:

“El ejército acaba por aplastar la Revolución de Octubre que deja tras de sí un balance trágico. 1000 muertos y más de 2000 heridos entre los sublevados. 300 muertos y 800 heridos entre las fuerzas del orden. Cerca de 30 000 personas son encarceladas. Entre ellas los dirigentes del PSOE y la UGT. La represión que sigue a la derrota de los revolucionarios encona aún más los ánimos”.

(sic, in Memoria de España)

Como lo podemos ver estás insurrecciones tuvieron un coste humano bastante consecuente.

Por otra parte la dureza de la represión y la violación de las condiciones de la redición muestran que el conflicto ha sido aplastado pero en ningún caso resuelto. Lo que suele ocurrir en casos como éste, es que más tarde las tensiones apagadas se desencadenen con aún más violencia y mayor organización.

¿Qué consecuencias sucedieron más en adelante?

Veamos el análisis de Guy Hermet tanto a nivel político como a nivel de las divisiones en partidos:

“El asunto de Asturias ya muestra el giro central de la historia de la segunda república española, dividiendo ya los clivajes que van a separar los dos bandos antagonistas de la guerra civil.

A partir de aquel momento la clase obrera y las izquierdas basculan en una oposición rencorosa a la república conservadora nacida de las elecciones de 1933. Pero más importante aún paran de concebir la democracia como un régimen de compromisos y de alternancias del poder de corrientes ideológicas distintas. La única solución que aceptan es la de un gobierno revolucionario irreversible.

[…]

Llevados por este movimiento los socialistas frustrados por su experiencia gubernamental desde el principio de la república aceleran su mutación revolucionaria. […] En resumidas cuentas piensan en promover una versión española de la revolución de Octubre. Por otra parte el PC saca partido de dichas disposiciones a pesar de las detenciones. Cesa de sufrir el ostracismo por parte de las demás organizaciones obreras y por parte de las masas obreras.  Este hecho se comprueba al nivel de la difusión de la prensa comunista. La difusión del diario “Mundo Obrero” aumenta de 35000 en octubre de 1934 a 55 000 cuando vuelve a salir en enero de 1936 mientras que los demás órganos clandestinos del partido alcanzan nuevas capas de lectores. Pero sobre todo, el partido comunista cesa de ser tan minúsculo. El nombre de sus adherentes pasa de 20 000 en octubre de 1934 a 35 000 en febrero de 1936 y a 133 000 en mayo del mismo año. Pese al hecho que la CNT anarquista y la UGT socialista cuentan respectivamente 1 200 000 y 1 042 000 miembros desde el principio de 1933, esta progresión transforma a los comunistas en elementos notables de la extrema izquierda. Por otro lado la derecha no cesa de actuar de forma represiva y sigue sus persecuciones. La ilegitimidad democrática de la sublevación asturiana justifica sus propias prevenciones contra la democracia y sus tentaciones putchistas. Al final su deslice acaba en el “todo o nada” de la rebelión militar de julio de 1936”.

(sic, Guy Hermet)

Como lo podemos ver el historiador muestra que hubo división clara en dos bandos y que la actividad política o de “politización” se acentuó de forma drástica tanto en lo que se refiere a las adhesiones a los distintos partidos como a las publicaciones propagandistas.

¿Nos permiten estas observaciones decidir si se trata de una declaración de guerra o de la primera de las batallas de lo que dos años más tarde daría lugar a la guerra civil de 1936-39?

Estas manifestaciones armadas son efectivamente la expresión de un malestar que alcanza una violencia pero en Barcelona el levantamiento duró 10 horas, y los demás levantamientos fueron aplastados. Por lo cual no se trata de un verdadero inicio de la guerra civil ya que los levantamientos fueron aplastados.

Conclusión: ¿Inicio o preludio de la guerra civil?

Reconocemos el valor y la iniciativa de las sublevaciones pero vemos en ellos una organización tan espontanea que nos cuesta ver en ella una declaración de guerra o una batalla. En ella vemos tal y como lo apunta García de Cortázar en Memoria de España un preludio a la guerra civil que efectivamente sería confirmado por los elementos que sucederían durante tres largos años en España de 1936 a 1939.

Suscribimos pues a la tesis de Guy Hermet cuando indica que se trata de un “ giro” que acelera las tensiones y las ansias de reivindicaciones.

 

Anexos: 

Traducción Eva Guerda Rodríguez Guy Hermet, La guerre d’Espagne: Guy Hermet acerca de la revuelta de 1934 La Guerre d Espagne p 64-67

Guy Hermet, La guerre d’Espagne. Traducción Eva Guerda Rodríguez

Curso Máster Universidad Pontificia de Salamanca Fidescu

http://html.rincondelvago.com/revolucion-de-octubre-1934.html

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